| Crónica: Fashawn, Rahzel & Rakim @ Sala Heineken | Array Imprimir Array |
| Escrito por supermanue | |||
| Viernes, 10 de Junio de 2011 20:42 | |||
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El pasado 18 de Mayo, los afortunados que pudieron estar en la Sala Heineken de Madrid fuimos testigos de uno de los conciertos más míticos de la historia del hip hop en España. Rakim y Rahzel, dos pesos pesados del hip hop estuvieron en nuestro país ofreciendo uno de los mejores shows que he visto en tiempo. Su telonero Fashawn, una joven promesa del rap yanki, se encargó de preparar el ambiente para estas dos joyas del old school. Y ttablist.com, por cortesía de Estibaliz de Radiation (gracias maja!) pudo ir y contarte lo que allí aconteció y tú te perdiste por no seguir nuestro consejo y robar bolsos para comprar la entrada. No todos los días se ve un cartel así en la ciudad de La Corona. De hecho no se ve nunca, esta fue la primera vez que Rakim visitaba nuestro país. Quizá por eso no faltaron caras conocidas del panorama del rap en castellano: el que escribe pudo reconocer a Hate, el Señor Rojo, Frank T, Chirie Vegas y Dano, que por cierto se rapeó un par de versos de Biggie en el concierto de Rahzel. TTablist te localizó aunque fueras con gorra, capucha y parapetado detrás de una cámara de fotos enorme, qué esperabas?
--- Nota: creo que se me ha pirado un poco la pelota y he escrito una crónica larguísima, así que si te cansas a mitad tampoco te sientas demasiado culpable. Nota2: Chelu y yo la liamos un poco con las fotos y no tenemos ninguna que realmente merezca la pena. Os hemos buscado unas bastante guapas en internet, ok? Esperamos que esto no vuelva a ocurrir, y poder proporcionaros imágenes de tantísima calidad con la presente crónica. El concierto empezó con un pequeño problema de localización. En nuestra web (y en el 99% de la competencia) estaba anunciado para La Rivera. Aparentemente hubo un cambio de localización el día antes del concierto del que no nos enteramos Chelu ni yo, con lo que acabamos en las puertas de una sala vacía. Por suerte Supermanué y su Vespa son rápidos como el viento que agita los sauces en una noche estrellada de verano y pudo alcanzar la Heineken justo a tiempo para ver a Fashawn saltar al escenario. Chelu y su coche son lentos como un caracol cruzando una autopista en una tarde de agosto, por lo que no pudo escabullirse entre el tráfico y se perdió los primeros temas del de Cali.
A pesar de que la sala Heineken es para mi una de las mejores de Madrid, en el concierto de Fashawn el sonido fue bastante deficiente. Creo que el problema es que habían preparado todo para una sala a rebosar y mientras estaba este telonero estaba medio vacía. Esto provocó que los graves no sonaran bien y la voz tampoco, y ambas cosas son quizá lo más importante en un concierto de rap. Supongo que se hubiera solucionado habiendo preparado dos ajustes distintos, uno para la sala vacía y otro para cuando estuviera llena, pero lo mismo eso no sea tan fácil como pienso... En cualquier caso, dejando de lado estos pequeños detalles el concierto estuvo bastante guapo. Life as a Shorty fue quizá el tema más celebrado, imagino que por tener vídeo y haber rulado bastante por foros y redes sociales. Se hizo también un pequeño homenaje a Nas con un “represent represent” que no me esperaba en absoluto y me pareció un detallazo. Si hay algo que admiré de Fashawn fue lo claro que tenía su papel de telorero y lo cómodo que se sentía en él. Era perfectamente consciente de que la gente había ido para ver a Rakim y Rahzel y a él no le conocía ni el tato, así que no se vino abajo al encontrarse una sala medio vacía, gente hablando entre sí, y darse cuenta de que nadie se sabía sus canciones. Al contrario, estuvo todo el concierto sonriendo y agradeciendo a la gente el que le dedicaran un ratito de su día, y animaba diciendo que dentro de poco íbamos a ver a dos grandes de la historia del rap. Creo que es la primera vez en mi vida que veo a un telonero pedir ruido para el siguiente durante todo su concierto, y me pareció de una enorme honradez. El resto del blo transcurrió sin demasiados sobresaltos. Un par de canciones salió un chino en chanclas (bueno, un tío con ojos rasgados, no sé de donde sería) con una guitarra, cosa que a mi personalmente no me acabó de convencer. Ahora parece que todo el mundo quiere hacer lives y llevar banda, olvidándose de la cantidad de recursos que la pareja MC-DJ tiene a su disposición. Y -quizá por deformación profesional- tener un DJ que no sabe hacer más que chirps y drumming malo y aparecer con otro músico es una pena, la verdad. Esto es hip hop, casi todo está ya inventado, y para innovar primero se debe demostrar que se conocen y respetan las raíces. Pero vaya, tampoco hay que sacar las cosas de quicio: el chaval más o menos se lo curró, y todos los que no eran unos frikis de los 1200 disfrutaron del rollo perrofláutico ese. Según avanzaba la tarde también lo hacía la cola, y el público de la sala se fue incrementando de forma lenta pero continua. En los últimos momentos del concierto, con una Heineken casi hasta la bandera, Fashawn aprovechó para presentar en primicia mundial un par de temas: “radio fucked up” y “romantic depresion”. Y a aproximadamente una hora del comienzo finalizó el concierto con un bis de “Samsonite Man”, parada obligada y la otra joya -junto a Life as Shorty- de su primer disco. En este punto se acaba lo que viene siendo un concierto normal y empieza una locura. Te aviso para que te vayas preparando.
Se va el DJ de palo de Fashawn y sube al escenario DJ JS-1, de rocksteady crew, haciendo una rutina bastante chula... si hubiéramos estado en 1998. Fiel al estilo de los 90, su introducción consistió en una serie de temas clásicos (Gangstarr, Krs One y tal) con mucho scratch sencillo pero resultón a base de chirps y transformers, y un beatjuggling que sin ser demasiado sofisticado hizo que el público se moviera bastante y se fuera centrando en lo que iba a ver. Ayudó el empleo de los body-tricks. Esto encendió un pequeño debate entre mi amigo y compañero de crónicas Chelu y yo: ¿Son necesarios? ¿Ayudan a calentar al público o sirven para tapar las carencias de técnica del DJ? Es un tema complicado donde no hay una respuesta definitiva, pero da pie a conversaciones interesantes acerca de los diferentes roles posibles del DJ sobre un escenario. Pedanterías aparte, después de unos minutos de rutina apareció un Razhel que -sin ánimo de ofender- parecía que se había comido al Razhel de hace 20 años. Madre mía que tío más grande, más ancho y más sudoroso. Pero lo que de verdad sorprendió es que salió con una mochila gigante que dejó apoyada en un lado del escenario, dejándonos a todos con cara de O_o.
Desde este momento y durante aproximadamete una hora, lo que allí se vio no se puede describir con palabras. Si has visto a Rahzel en concierto sabes de qué va el rollo, y si no pues no. Este tío es una mezcla de MCs, beatboxer, showman, animadora y bailarina que nunca sabes exactamente qué va a hacer, cuál va a ser el siguiente ruido que salga de su garganta o qué movimiento ridículo pero molón tiene en mente. Pero en fin, ya que nos acreditaron para que escribiéramos una crónica, pues aquí tienes una lista de cosas! El concierto empezó, como no puede ser de otra forma, con “The Magnificent”. Un tema clásico para un MC clásico. Uno o dos temas después, “All I Know”. A continuación un juego de pregunta/respuesta donde el DJ le ponía un beat y el lo repetía. Aquí se hizo una de Notorious, el Ms Fat Booty de Common, y el I’ve got a woman de Ray Charles en su versión original y la sampleada por Kanye West. Tras este maratón de beatjugling y rimas, un poco de descanso amenizado por el DJ (incluyendo un homenaje a Wu Tang y ODB) y, tras reponer fuerzas, “If Your Mother Only Knew” donde yo pensaba que se iba a venir abajo el escenario de lo gordo y bruto que sonó. Para los que nos seguís en twitter (@ttablist) aquí es cuando @Chelu_ldp puso "ya me puedo morir en paz". Y tras esto se pudo dar el concierto por concluido, aunque en realidad duró como 45 minutos más: todo el resto se basó en el DJ, con Rahzel ocupando un papel secundario: hacía un freestyle de un par de minutos, descansaba cinco, se hacía otro freestyle, bailaba un poco... lo único destacable fue un beat con el que jugó variándolo del hip hop al reggaetón, con el propósito de hacer que bailaran “tanto sus ladies como los hommies”. Este es un ejercicio donde no sólo es necesario saber hacer beatbox sino controlar mucho los ritmos, ya que se tiene que jugar con las subdivisiones del compás y variar la posición de los bombos y cajas mientras se mantiene fija la línea de bajo. Un ejercicio muy técnico que el ex-Roots resolvió más que satisfactoriamente, con la consiguiente algarabía y jolgorio de los que allí nos encontrábamos reunidos. Aquí DJ JS -1 tomó al 100% las riendas del concierto y llevó a cabo una sesión muy clásica dese el punto de vista técnico pero bien ejecutada y que en general gustó. Temas de los 80, 90 y principios de los 2000, mezcla al corte, mucho scratch, beatguggling basado en backspins y bodytricks para cambiar de temas.. todo con Rahzel ocupando el papel de speaker, gritando, animando al público y pidiendo ruido para JS-1 sin parar. Pero sin hacer nada de provecho, que es de lo que se trataba. Y al acabar, el momento surrealista de la noche. Al parecer JS-1 acaba de sacar una mixtape. Y al parecer no está contento con los canales habituales de distribución. Así que la idea que se le ha ocurrido es venderlos a 5 pavos desde el escenario: la gente acercándose a la primera fila con un billete en las manos, y tanto Rahzel como él repartiéndolos agachados. Era lo más parecido que he visto nunca a un mercadillo de La Elipa dentro de un concierto. Y yo me pregunto si no podían haber puesto un stand al fondo (como hizo Fashawn con su merchandising) o algo así en lugar de estar con cara de agotamiento forzando una sonrisa cada vez que alguien les blandía un billete desde lejos. Un final agridulce que nos dejó a Chelu y a mi mismo un muy mal sabor de boca, y la sensación de que tras las poses de duro, las giras y los grandes escenarios no hay una superestrella, sino una persona normal con problemas para llegar a fin de mes a la que los años le van pesando cada vez más. En cualquier caso en un concierto de Rakim no hay hueco para la melancolía, así que dejaremos las ñoñerías para otra ocasión
El concierto una vez más empezó con un minimix, una sesión muy currada con temas cada treinta segundos o algo así. Y quizá si hubiera sido el primero concierto hubiera sido apropiado, pero viniendo de media hora de sesión y scratch de Dj JS-1 la verdad es que la gente estaba un poco cansada del tema. Está bien recordar el pasado, poner el Simon Says y pedir ruido al público, pero cuando la mitad de tus temas los ha puesto el DJ anterior y además hacía beatjuggling con los pies tienes que plantearte el enfocar tu actuación de otra manera. Vamos, pienso yo, pero lo mismo me equivoco! Bueno, no me equivoco, que narices.
En estas apareció Rakim en el escenario. Sin saber definir exactamente por qué, la palabra que te viene a la cabeza cuando le ves es "presencia". Es curioso. Sale un negro de 50 años flaco, feo y en chandal, no dice ni una palabra, se queda mirando al público en silencio sin mover un público y todo el mundo enloquece. ¿Cómo lo hace? Pues supongo que con experiencia, practicando el mismo gesto los cerca de 30 años que lleva sin bajarse de los escenarios. Este concierto fue un verdadero homenaje a la vieja escuela, algo como no he visto nunca. El público tendría entre 15 y 40 años, con mucha barriguita incipiente y mucha cabeza rapada para llevar las entradas con dignidad, pero también caras que conocen un afeitado de oídas y chiquititas adolescentes agarradas a su novio malote sin entender muy bien de qué iba todo eso. Pin pan pun, bocadillo de atún, Make a Clap With This, Nothin Means Nothin, y un par de clásicos más. Mejor dicho, "un par de temas más", porque en realidad todo lo que hizo Rakim son clásicos. El primer momento álgido del concierto (temazos aparte) fue cuando un tío de las primeras filas levantó un "Paid In Full" en vinilo, y Rakim le dedicó un saludo y un par de frases. Este tío se creció, el disco empezó a rular de mano en mano, y sin saber muy bien cómo ni por qué se acabó creando una medio-pelea en las primeras filas. Pero no hay problema que nuestro hombre del Bronx (SEGURO?) no sepa solucionar, así que detuvo el concierto y les obligó a darse la mano. Ya sabéis, como el Rey cuando Pedrosa y nosequién pero con gorras planas en lugar de casco de motos. Pin pan pun, bocadillo de atún, Pump up The Volume y la Heineken estalla. Momento cumbre número 2, Rakim haciendo scratch con sorprendentemente buena técnica. "llevo toda la vida en el hip hop, lo sé hacer todo. He pintado más graffiti que todos vosotros juntos, y si no estuviera tan viejo también me pondría a hacer breakdance". Y hablando de breakdance, los mil y un breakers que copaban la parte baja de la sala consiguieron hacer un círculo y ponerse a bailar. Creo que nunca he visto tanta ansia y dedicación por salir al centro del corro a hacer unos power moves. Pero claro, no siempre tiene uno la posibilidad de bailar delante de alguien así, es bastante comprensible. Como colofón, Rakim y Razhel juntos en el escenario rapeando e improvisando. Aquí digo lo mismo que antes: no tengo ganas de poner palabras en algo que no te vas a imaginar si no lo has visto. Conclusión y colofón: Por primera vez en el 2011, un concierto de un grande no fue Bienvenido Mr. Marshall como pasço con MOP, Tricky y Psicho Realms. Espero que todos los MCs del público tomaran buena nota de cómo hacer las cosas. Los DJs, al menos los que yo conozco, puedes estar seguro de que lo hicimos. Post-data pelota: La gente de Radiation puede, una vez más, estar orgullosa. Espero que lean esto y les guste, porque mientras sigan trayendo a monstruos así TTablist.com hará lo posible por no perderse ningún concierto.
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Crónica: Fashawn, Rahzel & Rakim @ Sala Heineken



Acabado el concierto de Rahzel, sube Dj Technician al escenario. Su equipo consistió una vez más en Macbook Pro, Serato y Ortofon Concorde, lo que se va convirtiendo en el standard de DJ en los últimos conciertos que he visto. Chelu y su vista de halcón le captaron chupando los conectores de la cápsula antes de ponerla, en un truco que yo pensaba que estaba reservado a los cutres del lugar (entre los que me incluyo) pero aparentemente también lo emplean los pros.
Comentarios
Espero que sigan acreditando a la web, ya le gustaria a mas de un foro hiphopflaútico hacer crónicas tan tecnicas y sofisticadas.
"...la sensación de que tras las poses de duro, las giras y los grandes escenarios no hay una superestrella, sino una persona normal con problemas para llegar a fin de mes a la que los años le van pesando cada vez más."
Amén.
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